¿Qué enseña la Biblia sobre el Alcohol y las Drogas?

vicios

Es lamentable conocer que un gran número de jóvenes y adultos en todo el mundo siguen siendo esclavos de algunos vicios que aceleran la muerte, porque más allá de saber que son nocivos para la salud, sus consecuencias pueden afectar a otras personas y puede estar seguro que Dios no aprueba este estilo de vida ni está con los que practican tales cosas. Los vicios son todos aquellos malos hábitos que afectan el juicio de las personas, ya que en muchas ocasiones las personas bajo la influencia del alcohol o las drogas, reflejan reacciones incongruentes, nos encontramos con personas con falta de orientación, depravación y que pueden actuar hasta de forma agresiva.

La industria del alcohol, del tabaquismo o aquellos que trafican drogas, no les importa en lo más mínimo las consecuencias que pueda ocasionarle a los consumidores, lo que a ellos les importa es su ganancia e ingresos, hacen grandes publicidades para sus ventas, pero al final explican casi desapercibido “es nocivo para la salud”, pero para el adicto, para el que está esclavizado por los vicios, no les importa que esto atente contra su vida, ellos sólo quieren satisfacción, relajarse, entrar en éxtasis, pasarla bien, etc.

Hemos escuchado a muchos decir: ¡Jesús convirtió el agua en vino! para tratar de justificar sus borracheras, pero ¿Será que Jesús estaba promoviendo el consumo de alcohol?

Si leemos el evangelio de Juan capítulo 2, hasta el versículo 11, nos daremos cuenta de la primera gran señal que hizo Jesús para demostrar su deidad, no sólo para que los discípulos creyeran que era el mesías, sino porque existía un escenario cultural que afectaría la reputación del novio:

  • En palestina, la celebración de bodas podía extenderse hasta una semana
  • Al ser invitados María, Jesús y 5 de los discípulos, la boda se podía tratar de un familiar o un amigo cercano a la familia
  • La responsabilidad financiera por lo gastos de la boda, le correspondían al novio
  • Quedarse sin vino para ofrecer a sus invitados, representaría una afrenta o un insulto por parte del novio, demostrando vergüenza o deshonor. “Imagínese una boda, donde al novio se le olvidó comprar los anillos”
  • El vino que se servía en la boda, no era para llevar a los invitados a la embriaguez, ya que a pesar de ser fermentado, en aquella época se diluía con agua para presentarlo con una bebida saludable.

Conociendo los puntos anteriores, podemos ver que María se entera de la falta del vino y se lo dice Jesús (v3), Él le indica que aún no ha venido su hora “Esta frase se refiere a la muerte y exaltación de Jesús” porque Él cumplía los planes, propósitos y la voluntad del Padre (v4), Jesús le dice a los que servían, que llenaran de agua las tinajas (v8), el maestresala (quien probaba la comida y bebida antes de ser servida) le dice al esposo que hizo algo distinto, le dijo que el mejor vino fue reservado para el final (v9-10), Juan explica que esta primera señal manifestó la gloria y el poder de Dios.

¿Dónde está la invitación para embriagarnos? R= En ninguna parte.

La Biblia no se contradice, porque definitivamente la borrachera es un pecado como todos los demás (Job 12:25; Proverbios 20:1; 31:4-5; Isaías 5:11:12; Romanos 13:13; 1 Corintios 5:11; 6:10; Gálatas 5:19-21; 1 Pedro 4:3). La Biblia demuestra como hechos vergonzosos la embriaguez de Noé (Génesis 9:20-27), de Lot (Génesis 19:32-38) o la que incitó David (2 Samuel 11:13), donde podemos estudiar las consecuencias por esos pecados. La Biblia no enseña la abstinencia de beber vino (Colosenses 2:16), pero no es lo mismo tomarlo por una celebración (Juan 2:10), como simbología de la sangre de Cristo en la Santa Cena (Mateo 26:27-28), que tomarlo con ligereza, sabiendo que la borrachera es propensa.

El cristiano debe evitar el consumo de bebidas alcohólicas, porque más allá que el pecado sea en la borrachera, se puede convertir en la antesala para caer en este pecado, por ejemplo: Los que hoy son fuertemente adictos al cigarrillo, comenzaron probando 1, luego 2, después una caja y al final no pueden dejar de fumar, lo mismo sucede con las drogas o las bebidas alcohólicas, a pesar que me puede ser lícito, como cristiano debo analizar si algo me conviene, ya que nuestra mayor defensa no es intentar probar mi autodominio, sino huir de las tentaciones y de todo lo que nos puede llevar a pecar. Pablo da una serie de directrices o requisitos en el cuerpo de liderazgo en las iglesias, ya que aquellos que van a enseñar y edificar, son los primeros que deben dar buenos ejemplos, su estilo de vida debe ser completamente diferente a los del mundo para conducir a las ovejas a una vida de santidad (1 Timoteo 3:3, 8; Tito 1:7; 2:3), lo correcto no es que sólo el cuerpo de liderazgo en la iglesia, se preocupe por su vida espiritual, sino que todo cristiano anhele una vida de sumisión y obediencia a la Palabra de Dios.

En la Biblia no se explica textualmente el uso de drogas o narcóticos, pero esto no significa que sus enseñanzas no sean más que claras y suficientes en cuanto al tema, las drogas representan hoy día una de las maneras más tristes y deplorables, principalmente en la juventud, donde buscan encontrar libertad, satisfacción, placer, etc. Pero no hay que trabajar en un cuerpo de investigación policial, para darnos cuenta de las consecuencias que esto trae a sus consumidores y a las personas que les rodean. No sólo producen trastornos fisiológicos y mentales, sino que las drogas esclavizan a las personas, al punto de hacer lo que fuera por conseguirlo. Muchos hombres y mujeres que reflejan actitud agresiva, son producto de la influencia de las drogas, donde llegan al punto de herir y hasta matar por cualquier motivo.

Para Dios nunca será excusa los efectos de las drogas, pues el hombre en su sobriedad está consciente que los actos que pueda cometer por el uso de narcóticos, no lo eximirá de las consecuencias y la Biblia seguirá condenando todos sus actos, por ejemplo:

  • No honrar a los padres (Éxodo 20:12)
  • Matar (Éxodo 20:13)
  • Hurtar (Éxodo 20:15)
  • Codiciar la casa de tu prójimo (Éxodo 20:17)
  • Malos pensamientos, avaricias, maldades, engaños, maledicencia, soberbia, insensatez (Marcos 7:21-23)

No significa que sólo las personas bajo los efectos de las drogas pueden cometer esta clase de pecados, todo aquel que no ha nacido de nuevo, todo aquel que no quiere reconocer a Jesucristo como su único y suficiente salvador, también es esclavo del pecado, porque la ley de Dios en el corazón del impío, le dicta que sus actos son malos, pero el que actúa con trastornos no es consciente de sus acciones. Lo más grave no es sólo el daño que puede causar en la sociedad, sino que las drogas pueden producir problemas en el organismo, adquirir enfermedades, dañar su sistema nervioso o hasta suicidarse por sobredosis.

El cristiano verdadero someterá su carne para sólo hacer la voluntad de Dios, esto implica cuidar aún nuestro cuerpo físico de todo pecado que lo quiere contaminar:

Romanos 6:12-13 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.

1 Corintios 15:53  Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.

1 Pedro 2:11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma

El alcoholismo y las drogas son vicios que alejan más a las personas de Cristo y su salvación, no sólo de aquella que nos puede llevar al cielo, sino de la que nos puede librar de nuestra vana manera de vivir, lo que el mundo llama común o natural, la Biblia lo expone como prácticas de los hijos del diablo, quizás usted puede dejar de fumar, tomar o inyectarse un día, pero nunca lo hará durante toda su vida si sigue confiando en su autocontrol y dominio, la libertad del pecado y sus tristes consecuencias sólo lo puede lograr en Jesucristo, quien puede resucitarle espiritualmente y darle un nuevo corazón.

Ismael Quevedo

  

¡No somos salvos por obras!

gracia

Cuando muere un actor, cantante, deportista o cualquier talento reconocido, es casi inevitable leer comentarios de personas que exponen las cosas buenas que hicieron, las fundaciones con las que colaboraron, los niños que adoptaron, las donaciones monetarias que hicieron, entre otras. Ahora no es que esté mal la ayuda sincera que estas personas hicieron en vida, seguro estoy que los beneficiados siempre estarán muy agradecidos, pero es importante enseñar que bíblicamente estas cosas a ellos no los hicieron salvos, ellos no tienen el cielo ganado por gestos de amor, no están en el paraíso por obras, tampoco se convirtieron en ángeles guardianes, ni se encuentran observando desde el más allá. No importa cuán legado o ejemplo hayan dejado, no importa si hoy los veneran e idolatran, no causará ningún efecto las buenas palabras que de ellos se digan, si ellos rechazaron la salvación por medio de Jesucristo, tristemente sus almas están en el lugar de tormento.

¿Qué dice la escritura?

Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

¿Qué es gracia?

La gracia es la manera libre, inmerecida y no legal de Dios de tratar con el hombre pecaminoso, la gracia excluye cualquier pretensión de mérito de parte del recipiente (el hombre), porque definitivamente nosotros merecíamos que Dios estuviese en nuestra contra. Pero la gracia Dios se ha expresado efectivamente en la persona de Jesucristo, por medio de Él, el hombre rebelde experimenta el amor inmerecido de Dios y puede iniciar una relación con Él. Debemos entender que la gracia es un atributo inseparable de Dios (1 Pedro 5:10), ella no existe independientemente, es la generosidad o la magnanimidad de Dios hacia los hombres, seres rebeldes y pecadores. También la Biblia explica resueltamente que el hombre no puede hacer nada para merecerla (Romanos 3:27; 11:6; Gálatas 2:21)

Por medio de la Fe: Ahora no es que la gracia automáticamente hace salvo a todos los pecadores, hace más de 2000 años, Jesucristo el Hijo de Dios murió en la cruz, para ocupar el lugar de todos nosotros, era necesario un hombre sin pecado, quién pudiera justificarnos delante del Padre. Su sacrificio fue total, suficiente y absoluto, Jesús lo confirma al expresar en Juan 19:30 “Consumado es” una frase que en aquel tiempo se utilizaba en los recibos de impuesto, para indicar que se había hecho un pago total de una deuda. La palabra fe en el NT es “pístis”, la cual significa creencia firme, persuasión o convicción basada en lo que se escucha. En la mayoría de los casos, según las enseñanzas de Jesús y los apóstoles, “esperanza” y “confianza” se pueden usar como sinónimos de la palabra fe. El concepto neotestamentario de fe incluye lo siguiente: asentir intelectualmente a la verdad revelada, obedecer sus requisitos y poner la confianza en la Persona de la revelación. La fe involucra los elementos intelectuales de comprensión y la convicción de la verdad (Romanos 10:11). Pero, además, donde hay fe habrá la voluntad de actuar sobre esta verdad, por ejemplo: Noé, “cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca” (Hebreos 11:7). La fe crecerá a medida que el conocimiento de Dios y la experiencia de comunión con él se desarrollen en el hombre, por eso si una persona conoce más de la verdad, cree más que otra persona. Por tanto, la fe en Jesucristo no se basa sólo en saber que Él murió por mis pecados, o aceptar que Él es el Hijo de Dios, debemos entender nuestra condición de pecado, arrepentirnos genuinamente y comenzar una nueva vida bajo el señorío y la voluntad de Dios sobre nuestras vidas.

No por obras: La Biblia no deja confusiones ni respuestas inconclusas sobre la salvación, luego de explicar que es por gracia, mediante la Fe en Cristo Jesús, inmediatamente enseña “No por obras”. No es lo mismo decir que alguien es salvo por buenas obras, a decir que alguien es salvo y las buenas obras son el resultado normal de su redención. Este en un gran problema que inunda el sistema global, personas consideran que su influencia y buenos aportes, son puntos a su favor o que ya con eso tienen ganado el cielo, la salvación no se obtiene por cuantas cosas buenas hicimos, más bien las buenas obras deben venir como consecuente de un nuevo nacimiento espiritual. ¿Acaso en el mundo no existen personas más buenas que nosotros? Hay de los que defienden la vida animal, ayudan a los pacientes con cáncer, promueven campañas contra enfermedades, aportan monetariamente a los países con crisis económica, ayudan a niños con desnutrición, entre otros. Si los hay, pero punto es: ¿Estas personas nacieron de nuevo? ¿Aman a Dios con todo su corazón, alma, mente y fuerzas? ¿Obedecen las escrituras y no practican el pecado? ¿Son adoradores en espíritu y en verdad? R= La gran mayoría no.

Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

¿Cómo nos saltamos el único camino? ¿Cómo ir al cielo si en esta vida odian a Cristo y rechazan el evangelio? R= No hay manera. Así el catolicismo, la ciencia, la psicología, la filosofía, el humanismo, los astrólogos o la lógica, digan lo contrario. No se trata de una comparación que quién es más bueno que otro, sino de los que hacen la voluntad de Dios y de quienes quieren seguir esclavizados por el pecado.

A continuación leeremos unos versículos que usan mucho fuera de contexto, para justificar la salvación por obras

Santiago 2:14-17 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma

Mucho se habla hoy del supuesto conflicto entre Pablo y Santiago sobre la fe y las obras, pero estas confusiones pueden presentarse cuando no se estudia correctamente las escrituras, porque Pablo no contradice a Santiago, ni Santiago a Pablo, más bien existe armonía entre ambas perspectivas. Si tuviésemos que aplicar un orden entre fe y obras, evidentemente la justificación es primaria y gratuita mediante la fe, pero por consiguiente y evidencialmente, las obras se muestran como fruto del verdadero creyente. Si profundizamos en el capítulo 11 de la epístola a los romanos, nos podemos dar cuenta que Pablo expone que por el rechazo de Jesucristo por parte de Israel, vino la salvación a los gentiles, nosotros fuimos injertados para ser participantes de la salvación, pero no es porque nosotros fuimos mejores o más buenos que Israel, sólo fue por gracia de Dios mediante la Fe (Romanos 11:20), actualmente hay un endurecimiento espiritual en Israel hasta que se hayan salvado los gentiles (Romanos 11:25-26). Otra aclaratoria es que en Efesios capítulo 2, Pablo plantea que los escogidos o predestinados (Gentiles) para ser hijos de Dios, hemos sido salvos por gracia, ya que todos estábamos muertos en nuestros delitos y pecados (Efesios 2:1). Todos nacimos con pecado y vivíamos practicando los deseos de la carne, por eso la reconciliación en el pecador no regenerado, se alcanza por medio de la cruz, no por ninguna acción humana.

Ahora si nos vamos al capítulo 2 de Santiago, él enseña el contraste de la fe real, con la falsa fe, que es estéril, muerta y que no es fe en lo absoluto. Santiago enseña que la prueba o evidencia de un verdadero cristiano, se refleja con carácter piadoso, con las obras y su conducta justa que obedece la Palabra de Dios, nótese que el versículo 14 explica “Si alguno dice que tiene fe”, es decir alguien que afirma tenerla, pero no es que sea una realidad en su vida, y luego dice “Y no tiene obras, ¿Podrá la fe salvarle?” Santiago trata de explicar que la fe salvadora no consiste en sólo conocimiento intelectual de la Palabra, sino en un compromiso activo en la obediencia práctica de las escrituras. Por eso luego da ejemplo que las obras constituyen evidencia de la fe genuina y no sólo palabras de compasión. Santiago no enseña que hay dos métodos de salvación como lo ha tergiversado la iglesia católica, más bien expone que hay una fe viva, que salva, que produce cambios en los verdaderos hijos de Dios, pero hay otra falsa, que es muerta, fingida y que no puede salvar. Así que este capítulo más bien complementa las enseñanzas de Pablo, porque el mismo Santiago resalta que la salvación es un don gratuito

Santiago 1:17-18 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.

Para los cristianos: Las buenas obras deben ser naturales en los verdaderos hijos de Dios, no porque esto compre su salvación, no estoy diciendo que ahora deben ir todos los días a los hospitales o ayudar a todo el que le pida dinero, sencillamente es que si el Espíritu Santo mora en nosotros, sus frutos deben ser notorios en nuestras vidas (Gálatas 5:22-25). El segundo gran mandamiento incluye amar al prójimo como a nosotros mismo, por tanto predicar la verdad del evangelio para que otros sean salvos, es nuestro principal compromiso, no pagar mal por mal, ni actuar como aquellos que no conocen a Cristo, debe ser nuestro estilo de vida, esto sólo se alcanza alimentando el espíritu con La Palabra de Dios y la oración. Pero entiéndase que si sólo se preocupa en hacer el bien a otros, y descuida el primer gran mandamiento, entonces viviríamos engañados como todos los que andan perdidos en el mundo, amemos a Dios por encima de todas las cosas y su Palabra nos irá corrigiendo cada día para ser más como Jesús

Juan 8:32 “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”

Ismael Quevedo

¿Qué sucede con los animales al morir?

mascotas

La Biblia nos da suficientes referencias para saber que los animales no tienen una vida después de la muerte, por eso la respuesta a esta pregunta no es difícil de aclarar. Muchas personas dedican sus vidas al cuidado y protección de los animales, quieren a sus mascotas y la hacen parte de sus familias (algo en lo que estoy de acuerdo), sin embargo quiero exponer las verdades bíblicas para que salgamos de esos inventos de Disney, de los mitos, las leyendas y supersticiones que han hecho pensar que los animales van al cielo, que se convierten en ángeles, que nos protegen, que reencarnan, etc.

“Los animales no surgieron de la evolución ni aparecieron por una explosión cósmica, todos fueron creados por Dios”

Génesis 1:20-25 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día quinto. Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

En un acto divino y sorprendente estos versículos explican la razón por la cual los animales existen, todos son seres vivos creados por Dios con características y diseños únicos, algo imposible de atribuirle a la evolución o cualquier otra teoría, la Biblia enseña que fue durante el día 5 y 6 de la creación, que los animales estuvieron por primera vez en la tierra. Dios los creó según su género (macho y hembra) con instinto y con capacidad de reproducir su misma especie. Hoy vemos animales carnívoros, herbívoros y omnívoros, pero al principio no era así, toda especie que usted ve hoy en programas de televisión, se alimentaban de vegetación

Génesis 1:29-30 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.

Dios también creó al hombre en el día sexto, pero en tres versículos se diferencia la composición del hombre y su posición por encima de toda la creación:

Génesis 1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

Esta criatura (el hombre) sería distinta y especial, teniendo cierta apariencia de la realidad de Dios, pero careciendo de su plenitud, sería semejante según sus palabras, con una conformidad a Dios, pero no sería un exacto duplicado, no es que el hombre era un Dios pequeño, sino que estaría relacionado con Él y habría de ser portador de sus distintivos espirituales.

Génesis 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

El hombre fue creado como ser espiritual con capacidad para la inmortalidad, también fue creado como ser moral que lleva la semejanza de Dios, con intelecto, con facultad de razón y señorío. El hombre es un ser trino, compuesto de espíritu, alma y cuerpo. Sin embargo en la persona no regenerada su alma vive, pero no así su espíritu, este se encuentra en un estado muerto hasta que tengamos un nuevo nacimiento espiritual.

Génesis 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Dios creó al hombre como un ser dotado de consciencia, autodeterminación y santidad (Eclesiastés 7:29; Efesios 4:24; Colosenses 3:10), Dios bendijo en especial la creación del hombre poniendo sobre él, la responsabilidad de fructificar, llenar la tierra y sojuzgarla. La creación quedó bajo su supervisión, donde era responsable de ella ante el creador, unas de sus labores fue colocarle nombre a todos los animales y manejar la naturaleza de tal modo que supliera las necesidades de todas las criaturas vivientes y de los seres humanos.

“En el capítulo 2 de Génesis, podemos leer una diferencia exclusiva de cómo fue creado el hombre”

Génesis 2:7  Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

El hombre comparte la misma sustancia de la tierra, pero no se convierte en un ser vivo hasta que recibe el divino aliento en su nariz, es una combinación de polvo y dimensión invisible, en el sentido que es inmortal. La palabra original usada para aliento es “Rúakj” que acá significa semejanza de espíritu, ningún animal recibió ni tiene el aliento de Dios, no tienen un espíritu que regresará a Dios, pero en el caso del hombre si (Job 34:14-15; Salmos 104:29; Eclesiastés 12:7). En el momento en que el pecado entra en la humanidad, la tierra fue maldita (Génesis 3:17), incluyendo todo su ecosistema, por tanto esto afectaría la naturaleza de muchos animales, nótese las palabras que Dios le dice a Noé al salir del arca:

Génesis 9:2-3: El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados. Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo.

Los animales no distinguen el bien y el mal, no tiene razón, ni pensamiento, sólo tienen instinto, ese impulso natural que provoca una acción sin conciencia de lo que hace, para un animal carnívoro su naturaleza es comer carne, mientras que para el herbívoro digerir plantas es lo que necesitan, a pesar de las consecuencias del pecado, los animales no tienen una responsabilidad ante Dios como los hombres, ellos están en una posición de inocencia y es por eso que un animal sin culpa alguna, fue sacrificado por Dios, para tapar la vergüenza (El pecado de Adán y Eva, lea Génesis 3:19) este acto no fue algo despiadado por parte de Dios, porque era el hombre quien debía morir, sin embargo esto muestra una sombra de Dios que un día daría muerte a un sustituto sin pecado (Jesucristo) para redimir a los pecadores. Los animales o las plantas no poseen espíritu, ellos pasarán por un fenómeno universal que marca la terminación de la vida. La muerte humana, sin embargo, fue distinta de la de los animales, ya que Adán no dejó del todo de existir, su muerte tenía dimensiones físicas, morales y espirituales, y por causa de su desobediencia la misma clase de muerte pasó a todos sus descendientes y a todo el género humano (Romanos 5:12).

La muerte humana no implica dejar de existir; más bien consiste básicamente en una separación entre lo físico y lo inmaterial, o sea, entre el cuerpo y el alma. La muerte espiritual es la separación del ser humano de su Dios. La muerte física fue resultado del pecado original, pero Adán no perdió la vida el día que comió del fruto prohibido, sino vivió 930 años (Génesis 5:5). Su muerte consistió en dejar de ser inmortal: comenzó a envejecer desde aquel momento y la muerte le fue inevitable. Se supone que si no hubiera desobedecido a Dios, hubiera sido inmortal, tanto física como espiritualmente.

Otro punto importante es que la Biblia no hace mención a que los animales van al cielo ni a un lugar de tormento, algo que sí se explica claramente con la vida de los hombres, por ejemplo: Mateo 8:12; 10:15; 11:22,24; 12:36; 13:42,50; 22:13; 24:51; 25:30; Marcos 6:11; Lucas 13:28; Lucas 16:19-31

Conclusión:

Toda la creación, el universo, la tierra y todo lo que habita en ella, es evidencia del poder y la existencia de Dios, los animales son tan sólo un grupo pequeño de lo que Dios hizo, pero tienen un tiempo limitado de existencia, ellos no están en el cielo, ni te están cuidando desde otro lugar, sencillamente dejaron de existir, es muy bueno ver a las personas esforzarse por cuidarlos, protegerlos y salvarlos, en una buena labor, pero sepa usted que esto ni lo hará salvo y tampoco un hijo de Dios, más importante aún que salvar a una especie en extinción, es salvar su alma. El evangelio anuncia la manera de pasar de muerte a vida (Juan 5:24) y cómo obtener la vida eterna (Juan 3:16). Si en esta vida el hombre no participa por la fe en la victoria de Cristo sobre la muerte, solamente le espera la segunda muerte, o aquella horrenda separación eterna de su Creador (Apocalipsis 20:15; 21:8).

Juan 8:32 Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres

Ismael Quevedo

Parte 2: Desde el Antiguo hasta el Nuevo Testamento

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Periodo de los Jueces (Desde Josué hasta Samuel aprox. 450 años): En el periodo de los Jueces la promesa de Dios sigue, ahora se concentra en un pueblo (Israel). Durante el A.T. encontraremos muchas promesas de cuidado y protección por parte de Jehová, ya que dentro de ese pueblo se está gestando su Hijo, todo lo contrario a las demás naciones enemigas de Israel (amalecitas, filisteos, madianitas, amorreos, entre otros), que cuando Dios ordenaba, muchas veces dijo que se exterminara por completo la memoria de esos pueblos (Deuteronomio 25:17-19). El libro de los Jueces señala particularmente la descomposición religiosa de Israel, que hizo necesaria la intervención divina, la consecuente miseria como castigo por la apostasía, el arrepentimiento y el levantamiento de jueces como salvadores. Algunos ellos fueron Otoniel, Aod, Gedeón, Jefté y Sansón. Es importante notar que estos jueces no eran simples magistrados que administraban justicia, sino caudillos (o, como suele decirse, líderes carismáticos) que el Señor fue suscitando en los momentos de crisis para liberar a su pueblo de la opresión. Cuando una o varias tribus israelitas se veían amenazadas por un ataque enemigo, estos caudillos llenos del Espíritu del Señor se levantaron para combatir contra ellos (Jueces 3:10; 11:29).

Periodo Monárquico con un reino unido (Saúl, David y Salomón con 40 años de reinado cada uno): Los ancianos de Israel se acercaron a Samuel pidiendo un rey como las demás naciones, desechando a Dios para que no reine sobre ellos (1 Samuel 8) sin embargo Jehová seguiría estando presente y es quien decide seleccionar a este nuevo rey. Él escogió a Saúl y a pesar de conocer en su Omnisciencia lo que iba a suceder, Dios mismo estaba preparando el escenario, para que la revelación de su Hijo pudiese ascender. ¿Cómo iba a llegar David a entrar en los planes? Por medio de Saúl, por medio de la cobardía de uno, por medio del rechazo de uno, para que el otro pudiese pasar. David fue el segundo rey de Israel, escogido igualmente por Dios y ungido por Samuel (1 Samuel 16:1-13). Gobernó 7 años en Hebrón y 33 en la nación completa (1 Reyes 2:11), luego de morir David le sucede su hijo Salomón, producto de otra promesa de Jehová (2 Samuel 7:13-16; 1 Reyes 2:1-4). Salomón llevó a cabo el proyecto que su padre no había podido realizar (1 Reyes 8:17-21) y erigió un lugar de culto que tendría en el futuro una enorme importancia en la vida religiosa y cultural de Israel. La importancia de dicho templo se pone de manifiesto, sobre todo, en la plegaria pronunciada por el rey durante la fiesta de la dedicación (1 Reyes 8:23-53).

Importante: En el periodo Monárquico como vivía el rey, también vivía el pueblo, por eso siempre veremos a Dios castigando a los reyes, porque ellos eran los responsables de la conducta del pueblo. Tenemos el caso de Josías quien fue un buen rey, y durante todas las reformas que hizo, el pueblo se unió a sus acciones, pero cuando el rey era malo y desobedecía a Dios, vemos una nación corrompida y sumergida en pecados como lo fue en el reinado de Manasés

División del reino (Roboam con Judá y Benjamín/ Jeroboam con 10 tribus): Pero no todo fue gloria y magnificencia en el reino de Salomón. La Biblia también deja entrever los aspectos negativos de su reinado, como fueron las concesiones hechas a la idolatría, las excesivas cargas impuestas al pueblo o sus pecados sexuales al tener 700 mujeres reinas y 300 concubinas (1 Reyes 11:3). A pesar de disfrutar los placeres que ningún hombre pudo tener, de no negarle nada a sus ojos, a su paladar, a pesar de no negarse ninguno de sus caprichos, Salomón deja al pueblo en una mala condición social. Tras su muerte le sucede Roboam (su hijo) quien desechando el consejo de los ancianos, obedeció el consejo de los jóvenes, porque no escuchó la petición del pueblo para disminuir los impuestos y el trabajo duro (1 Reyes 12:1-16). A raíz de esto, hubo una división en el reino, sólo dos tribus quedaron fieles a Roboam lo que se conoce como reino del sur “Judá”, pero las otras 10 tribus se aliaron a Jeroboam (funcionario de Salomón) y quien Jehová había dicho que terminaría gobernando. Estas 10 tribus conforman lo que se conoce como el reino de norte “Israel”.

Dos reinos

Reino del Norte (Israel) 10 tribus, capital: Samaria

931 – 722 a.C. – Nueve Dinastías

Rey

Fecha a.C. ¿Bueno o malo? Años de reinado Fin de su reino Cita Bíblica
Jeroboam I 931-910 M 22 Herido Por Dios 1 Re 11, 26-14, 20
Nadab 910-909 M 2 Asesinado por Baasa 1 Re 15, 25-28
Baasa 909-886 M 24 Murió 1 Re 15, 27-16, 7
Ela 886-885 M 2 Asesinado or Zimri 1 Re 16, 6-14
Zimri 885 M 7 días Suicidio 1 Re 16, 9-20
Tibni 885-880 M 5 Murió 1 Re 16, 21-22
Omri 885-874 M 12 Murió 1 Re 16, 23-28
Acab 874-853 M 22 Herido en Batalla 1 Re 16, 28-22, 40
Ocozías 853-852 M 2 Muerte por una Caída

1 Re 22,40-2 Re 1,18

Joram 852-841 M 12 Asesinado por Jehú 2 Re 3, 1-9,25
Jehú 841-814 M 28 Murió 2 Re 9, 1-10. 36
Joacaz 814-798 M 17 Murió 2 Re 13, 1-9
Joás 798-782 M 16 Murió 2 Re 13, 10-14, 16
Jeroboam II 793-753 M 41 Murió 2 Re 14, 23-29
Zacarías 753 M 6 Meses Asesinado por Salum 2 Re 14, 29-15, 12
Salum 752 M 1 Mes Asesinado por Manahem 2 Re 15, 10-15
Manahem 752-742 M 10 Murió 2 Re 15, 15-22
Pekaía 742-740 M 2 Asesinado por Peka 2 Re 15, 22-26
Peka 752-732 M 20 Asesinado por Oseas 2 Re 15, 27-31
Oseas 732-722 M 9 Exiliado a Asiria 2 Re 15, 30-17

Reino del Sur (Judá) 2 tribus, capital Jerusalén

931 – 586 a.C. – Una sola Dinastía

Rey Fecha a.C. ¿Bueno o malo? Años de reinado Fin de su reino Cita Bíblica
Roboam 931-913 M 17 Murió 1 Re 11, 42 -14, 31; 2 Cr 10:1-12:16
Abiam (Joram) 913-911 M 3 Murió 1 Re 14, 31 – 15, 8; 2 Cr 13:1-22
Asa 911-870 B 41 Murió 1 Re 15, 8 -24; 2 Cr 14:1-16:14
Josafat 873-848 B 25 Murió 1 Re 22, 41-55; 2 Cr 17:1-20:37
Joram 853-841 M 8 Herido por Dios 2 Re 8, 16-24; 2 Cr 21:1-20
Ocozías 841 M 1 Asesinado por Jehú 2 Re 8, 24 – 9, 29; 2 Cr 22:1-9
Atalía (Reina) 841-835 M 7 Asesinada por el Ejército 2 Re 11, 1-20; 2 Cr 22:1-23:21
Joás 835-796 B 40 Asesinado por sirvientes 2 Re 11, 1 – 12, 21; 2 Cr 23:16-24:27
Amasías 796-767 B 29 Asesinado por la corte 2 Re 14, 1-20; 2 Cr 25:1-28
Uzías (Azarías) 790-739 B 52 Herido por Dios 2 Re 15, 1-7: 2 Cr 26:1-23
Jotam 750-731 B 16 Murió 2 Re 15, 32-38; 2 Cr 27:1-9
Acaz 735-715 M 16 Murió 2 Re 16, 1-20; 2 Cr 28:1-27
Ezequías 715-686 B 29 Murió 2 Re 18, 1 – 20, 21; 2 Cr 29:1-32:33
Manasés 695-642 M 55 Murió 2 Re 21, 1-18; 2 Cr 33:1-20
Amón 642-640 M 2 Asesinado por Sirvientes 2 Re 21, 19-26; 2 Cr 33:21-25
Josías 640-609 B 31 En batalla 2 Re 22, 1 – 23, 30; 2 Cr 34:1-35:27
Joacaz 609 M 3 Meses Exiliado a Egipto 2 Re 23, 31-33; 2 Cr 36:1-4
Joacim 609-597 M 11 Murió en Asedio 2 Re 23, 34 – 24, 5; 2 Cr 36:5-8
Joaquín 597 M 3 Meses Exiliado a babilonia 2 Re 24, 6-16; 2 Cr 36:9, 10
Sedequías 597-586 M 11 Exiliado a babilonia 2 Re 24, 17 – 25, 30; 2 Cr 36:11-21

Dios había prometido que del trono de David no faltaría varón, por ello en el reino del Sur se mantiene una misma dinastía. Los libros proféticos ya están enfocados en ambos reinos, pero tanto a Judá (con un mayor número de profecías) como a Israel, Dios les envió profetas para exhortarles, advirtiéndoles de su pecado, de su maldad, de las consecuencias por abandonar a Jehová, para que no se apartaran de la Ley. Los profetas vieron con extraordinaria lucidez el desorden que reinaba en la sociedad, el pueblo de Israel no era lo que Dios quería y esperaba de él. El Señor había formado y cuidado a su pueblo, como el labrador planta y cultiva su viña, y esperaba de él buenos frutos. Pero sus esperanzas quedaron frustradas porque la viña del Señor, en vez de dar buenos frutos, había producido uvas agrias (Isaías 5:1-7).

Otro tema central de la predicación profética es la fidelidad al culto de Jehová. Ese tema se encuentra, sobre todo, en Oseas, Jeremías y Ezequiel. Ellos denunciaron la idolatría en todas sus formas, utilizaron ampliamente el simbolismo conyugal: Jehová era el esposo de Israel, pero los israelitas se comportaban como una esposa infiel, que engaña a su marido y se prostituye con el primero que pasa (Oseas 4.1-14; Jeremías 2.23-28). Era preciso, por lo tanto, volver a la fidelidad perdida (Jeremías 2:1-3), antes que fuera demasiado tarde (Jeremías 4.1-4).

Cristianismo sin Cristo

Si usted es capaz de ver una película en el cine durante un par de horas, si puede ver todo el día televisión, si puede jugar videojuegos toda la semana o escuchar demasiada música, entonces será capaz de ver del congreso 2016 “Cristianismo sin Cristo” donde serán expuestas muchas verdades bíblicas y aportes teológicos. Estas prédicas le ayudarán a examinarse y saber si usted es un verdadero cristiano o no ha nacido de nuevo. Se defenderá el evangelio de estos movimientos emergentes del siglo XXI, a fin de que muchos lleguen al conocimiento de la verdad

Juan 8:32 “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”

Descargue aquí el material de este primer tema:

La verdad sobre el movimiento e iglesias emergentes en el siglo XXI

Iglesia Libres en Cristo

Página web: http://www.iglesialibresencristo.com.ve 

Pastor: David Durelia

El legado de los hombres de Dios

pluma

Exhortación de Josué para los israelitas:

Esforzaos, pues, mucho en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartaros de ello ni a diestra ni a siniestra;
Josué 23:6

Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios.
Josué 23:11

Mandato de David para Salomón:

Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas;
1 Reyes 2:3

Consejo de Pablo a Timoteo:

Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
2 Timoteo 4:1-2

Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.
2 Timoteo 4:6-7

Nunca leerás en la Biblia a un verdadero hijo de Dios enseñando algo diferente a sus sucesores o contrario a lo que Dios dijo, tanto Josué como David y Pablo, son algunos ejemplos que ya cerca de sus días finales, estaban plenamente seguros en quien habían depositado su fe, desgastaron sus vidas sirviendo a Dios, vivieron y experimentaron lo que es confiar en Él, padecieron, sufrieron, su caminar no fue fácil, ninguno fue perfecto, pecaron, pero con todo, nunca se apartaron. Había una urgencia para que en la próxima generacion quedarán hombres y mujeres que siguieran firmes en la fe, que se mantuvieran recordando al pueblo lo que Dios demanda de sus hijos, porque ellos sabían que en su ausencia, otros vendrían con nuevas ideas, a proponer adorar a otros dioses, a darle entrada a nuevos pensamientos, nuevas experiencias, vendrían los que se cansarían de la sana doctrina y buscarían algo que llame más la atención, algo que no me hable de padecimiento, sino de felicidad, algo que no me hable de sufrimiento, sino de conquistas y sueños, algo que no hable de pecado, sino tolerancia y respeto.

Pero el consejo de estos hombres de Dios no fue ser humanistas, ni combinar lo santo con lo profano, no fue tolerar el pecado y menos hacer alianzas con el mundo, pero muchos israelitas, dejaron ver con sus actos que su compromiso no fue del todo firme, porque vemos las consecuencias de un pueblo de dura cerviz (terco), quien le gustaba entrar en el ciclo (pecar, sufrir, arrepentirse, librados)

¿Por qué ocurría esto? R= Promesas hechas sólo de boca (cómo en muchas ocasiones repetimos hoy) algunos de los que sirvieron al lado de Josué fueron fieles a Dios, pero otro grupo sólo esperaba sus muertes para armar literalmente una revolución donde la Palabra de Dios no era tomada en cuenta para las decisiones del pueblo. Salomón tampoco obedeció los consejos de David, los escuchó pero no los puso en práctica, por ello vemos a un Salomón ya anciano, describiendo lo vana y pasajera que es la vida, y aconsejando a los más jóvenes a no cometer esos mismo errores.

Hoy lamentablemente tenemos muchos pastores, evangelistas, líderes “apóstoles y profetas” enseñando nuevas revelaciones, promoviendo cosas que están en contra de las escrituras, es triste ver como se desviaron de la verdad, viviendo un cristianismo sin Cristo, muchos ni siquiera creyeron en el evangelio que hoy predican, a muchos no se les atrajo con milagros, ni sanidades, no se les predicó con una coreografía, ni diciéndoles que serían ricos, llegaron por la exposición correcta del evangelio.

¿Qué vamos a hacer entonces? ¿Será que hay más autoridad en un hombre que tuerce las escrituras, que en la misma Palabra de Dios?

Yo no puedo obligarlos a seguir en la sana doctrina, pero debo continuar exponiendo la verdad bíblica, yo no puedo abrir su corazón para que guarden la verdad, pero usaré los medios posibles para no tengan excusa, ante toda esta situación es bueno recordar lo que dijo Josué al pueblo en su discurso de despedida:

Josué 24:15 Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová 

Conclusión:

El éxito del cristiano no se medirá en cuantos logros humanos alcance, no se medirá por cuantos like tengan sus videos, no se contará por grabar muchos CD’S o estudiar en un seminario, sino por guardar estos consejos que encierran una vida de íntima comunión con Dios, donde el Señor nos habla por medio de su Palabra, con oración, congregándonos, donde cada decisión la ponemos en sus manos, donde Él ocupa el primer lugar de nuestras vidas, donde la Biblia la atesoramos en nuestros corazones, sólo así podremos ser hijos de Dios que vivan acorde al modelo bíblico. Sigamos los consejos de estos hombres de fe, que se esforzaron por agradar a Dios y nos dejaron un gran ejemplo, que sea el tiempo que vivamos, estemos donde estemos, debemos prepararnos y dejar un legado, para que nuestros hijos, nietos, para que en las futuras generaciones existan hombres y mujeres que estén puestos para la defensa del evangelio