Transliteración de Isaías 53:4-5

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No es extraño escuchar personas que dicen cancelar una enfermedad, de atarla, de no recibirla, de no aceptarla, etc. Y la razón es porque usan un texto mal interpretado para afirmar que Jesús murió por nuestras enfermedades, es decir, según ellos ningún cristiano puede ser tocado por virus, por bacterias o una enfermedad. Muchos se atreven a decir que no pueden enfermarse porque Dios les dio autoridad para atar la enfermedad, y que aquel que se encuentre enfermo, debe estar mal con Dios. Pero ¿Qué dice la escritura?

Isaías 53:4-5 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores;y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

Isaías está profetizando que el Mesías sufriría las consecuencias del pecado de todos los hombres, las tristezas, las penas de la vida, nuestras maldades y transgresiones, pero el castigo al cuál Jesús temía no era el físico, no era el ser golpeado, azotado o crucificado, sino soportar la copa de la ira divina, el soportó la condenación hasta la última gota, en angustia pura, en agonía extrema, en doloroso lamento, exclama: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?, Él experimentó el abandono del Padre y la desesperación como portador de todo el pecado de la humanidad, fue el momento donde el Hijo de Dios queda separado momentáneamente de la Trinidad, y este fue su peor sufrimiento, un castigo del cuál no era culpable, pero todo lo hizo en obediencia a Dios, aceptando y rindiendo su voluntad, con el propósito de resucitarnos, reconciliarnos, salvarnos, justificarnos y romper el velo que nos separaba de Dios. Definitivamente es imposible explicar a plenitud, el precio de su sangre en la cruz.

Muchos siglos más adelante, el apóstol Pedro escribe lo siguiente refiriéndose a Cristo:

1 Pedro 2:24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.    

Aquí la palabra sanados, proviene del griego “iaomai” significa sanar, pero en este pasaje se usa en sentido figurado para referirse a la sanidad espiritual, está en el mismo contexto de los siguientes pasajes (Mateo 13.15; Juan 12.40; Hechos 28.27; Hebreos 12.13), también la palabra herida, que proviene del griego “molops” se usa sentido figurado al golpe del juicio divino que cayó sobre Jesús vicariamente en la cruz. La palabra “apoginomai” es la que se usa para definir estando muertos a los pecados, es decir, la actitud del creyente hacia el pecado como resultado de que Cristo ya pagó por nosotros, es para que el cristiano muera al pecado, por algo el subtitulo de este capítulo se denomina “Vivid como siervos de Dios”

En ninguna parte leo a Pedro o a los demás apóstoles declarándose sanos, ni cancelando o atando la enfermedad, Isaías 53:4-5, tampoco es una promesa de que usted no se puede enfermar. No estoy diciendo que Dios no pueda sanar hoy, pero entiéndase que mientras vivamos en este mundo, mientras el pecado, las bacterias, los virus, la mala alimentación y las enfermedades existan, usted no es intocable y tampoco infalible, recuerden que no todo es una prueba, no todo es un “ataque del enemigo”, muchas veces somos nosotros los que provocamos estas afectaciones en nuestro cuerpo, pero cuando esto nos pase, usted haga lo que humanamente esté a su alcance (visite al médico, tome sus medicamentos, siga los tratamientos, etc) y ore para que el Señor obre su voluntad en su vida

Juan 8:32 “Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”

Ismael Quevedo

Transliteración de Genésis 12:3

Para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.
Gálatas 3:14

La transliteración hecha por Pablo en Gálatas 3:14, es con respecto al texto:

Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Génesis 12:3

Nos deja ver el verdadero significado de lo que quería decirle el Señor a Abraham cuando le dijo esas palabras. Y derriba todas las mentiras que predican sobre este pasaje hoy en día los predicadores de la prosperidad.

1. La bendición no era material, sino espiritual
2. La bendición no era Abraham, sino Jesucristo
3. La promesa era la provisión de un Salvador
4. Las familias de la tierra era el alcance de la obra redentora de Cristo que alcanzaría a toda la humanidad

Que triste por aquellos que engañan en sus iglesias usando este pasaje de génesis 12:3, por aquellos que incitan a pactar, o darle dinero a los pastores etc. Para quitarles el dinero a las ovejas, estudiemos la verdad de la Palabra y seamos libres del engaño

Pastor: David Durelia

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