¿Todo me es lícito?

licito

1 Corintios 10:23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica

Este es uno de los pasajes más utilizados en las escrituras cuando alguien trata de justificar ciertos actos en su vida, lo exponen como si Dios dijo: ¡Eres libre de hacer lo quieras! Pero considera que no todo te es provechoso. ¿Será este el significado que muchos le quieren dar a este pasaje? ¿Acaso la libertad cristiana, significa permiso de hacer cualquier cosa pero con precaución? La palabra lícito en nuestro idioma significa: Que está de acuerdo con la razón o con lo que se considera justo o razonable. La RAE lo define como: Justo, permitido, según justicia y razón. Nótese bien, es “justo”, “permitido”, según la “justicia y razón”. De modo que si ante la justicia terrenal, cierta acción, no es consideraba ilícita o ilegal, o peor aún, si según nuestra razón, no es algo malo, entonces no hay ningún pecado en ello, muchos dicen que mientras las personas tengan su consciencia tranquila, todo está bien. Ahora sabemos que las personas que viven en el pecado, van a pensar así, recuerden que ellos aún están bajo el dominio del príncipe de este mundo (2 Corintios 4:4; Efesios 2:2; 1 Juan 5:19; Apocalipsis 12:9) y que no sólo son esclavos, sino que les hace pensar que todo lo que ellos hacen, es válido y correcto, que ha difundido un movimiento humanista que está totalmente en contra de Dios y su ley moral. Pero para aquel que por la Gracia de Jesucristo, ha sido salvo del pecado, que ahora tiene la mente de Cristo y que ha nacido de nuevo, este tipo de frases, expresiones y costumbres, deben quedar desechadas totalmente, si es que en verdad vivimos bajo la guía del Espíritu Santo y bajo la autoridad de la Biblia.

Cuando estudiamos las escrituras, podemos ver que desde el capítulo 8 al 11:1, habla sobre las libertades cristianas, pero no en el contexto de hacer lo que nos parezca, o si según nosotros no es malo, Pablo aborda específicamente el tema de la comida sacrificada a los ídolos, ya que para este tiempo los griegos y los romanos pensaban que las personas podían ser poseídas o invadidas por espíritus malignos, así que al ofrecer comida a sus dioses, “ellos” los librarían de los demonios y también purificarían la carne que eran usadas para sus rituales y festejos paganos. Sin embargo, algunos cristianos de la iglesia en Corinto, que creyeron durante los 18 meses que Pablo estuvo con ellos, sabían que comer alimentos comprados en los mercados, aún si hubiese sido ofrecido en otro momento a dioses paganos, no les sería contado como pecado. Pero conociendo Pablo, que dentro de la iglesia, también existen creyentes más débiles en la fe, exhortaba a los hermanos más maduros a abstenerse de comer este tipo de alimentos, si esto se podía convertir en una confusión o tropiezo para los más débiles (1 Corintios 8:5-13). En el capítulo 9 hace referencia a que él como apóstol de Jesucristo, teniendo como prioridad, llevar el evangelio a todos los que pudiese, indica que su ministerio estaba por encima de sus deseos personales, trabajando de forma voluntaria en muchas oportunidades para no ser de carga a los hermanos, pero que en ocasiones era sustentado por las iglesias, aunque no significaba que su ministerio, era por motivos económicos, (1 Corintios 9:3-16) nunca pretendió ser superior a los demás, ni puso barreras por las creencias y prácticas de los hombres, porque él estaba decidido a predicar la verdad, con el anhelo que algunos se salvaran (1 Corintios 9:18-23). Más adelante el capítulo 10, donde se encuentra el versículo del tema, Pablo amonesta contra la idolatría, advirtiendo a los corintios sobre no sentirse tentados a jugar con prácticas idolátricas de sus vecinos, porque existe un peligro real, no imaginario, enseñando que el castigo y las consecuencias que tuvo Israel en el tiempo de Moisés, quedaron escritas para que nosotros no cometamos los mismos errores (1 Corintios 10:1-6). Alertó a los Corintos a no participar de la idolatría en la que muchos habían caído, porque esto fue lo mismo que hicieron los israelitas en Éxodo 32:6, donde murieron unos 3000 hombres y otros fueron heridos por mano de Jehová (Éxodo 32:28, 35). Pablo también señala en el v8, “ni forniquemos” como algunos en Israel lo hicieron, pero no se refiere metafóricamente a fornicar con los ídolos en el plano espiritual, sino en el propio acto sexual que Dios también aborrece, la palabra griega usada aquí es “porneuo” que significa cometer fornicación o actuar de prostituta. En corinto este tipo de actos era común, pues en el culto a la diosa afrodita, la prostitución era parte del ritual. Tampoco se debe tentar ni murmurar contra Dios (v9-v11). Más adelante Pablo aclara que debemos tomar muy enserio la vida cristiana, no pensar que podemos andar con Dios y con el mundo a la vez, tocando el tema de la Santa Cena, aclara: ¡lo que el mundo llaman ídolos, son realmente demonios! lo impuro en sí no es comer la carne que se usó con estos fines, deben abstenerse de participar en la mesa del Señor, si también beben de la copa de los demonios (v15-v22).

Y después de un conocimiento un poco más claro del contexto, ahora leemos nuevamente el versículo 23 “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edificaPablo está diciendo, algunos se escudan en la frase, o se dice “todo me está permitido” o “se me permite hacer cualquier cosa” pero Pablo responde, pero NO todo conviene, NO todo edifica, en eso no consiste la libertad cristiana, NO es que ahora tenemos excusas para pecar, porque más bien los siguientes versículos nos dan unos principios importantes que debemos imitar sobre la libertad en Cristo:

  • Edificación antes que conveniencia (v23)
  • Buscar el bien de los demás (v24)
  • Libertad sobre el legalismo (v25-v27)
  • Sumisión mutua en lugar de condenación (v28-v30)

Hermanos la libertad cristiana no consiste en imitar prácticas que hay en el mundo dándole un toque espiritual, no es imitar al mundo porque ya no debo estar tan directamente relacionado con él, por estos pasajes mal interpretados tenemos un grupo de “cristianos” escuchando música secular, tatuándose pasajes bíblicos, asistiendo a fiestas y conciertos donde en nada se Glorifica a Dios, colocándole una letra dizque cristiana, a una música creada con el fin de promover el pecado, viendo programas con trasfondos satánicos o con alto contenido sexual, porque ellos dicen: “Todo me es lícito, pero no todo me conviene”. Hermanos no caigan en el engaño de este cristianismo falso, suavizante del pecado, amador del mundo y sus deseos, la Biblia no enseña que el cristiano puede frecuentar sus antiguas andanzas, pero con madurez, ni que aún, cuando existan cosas que no sean pecado, pero que no edifican, las debamos abrazar. Note lo que Pablo escribe en 1 Corintios 6:12Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna, él no se está contradiciendo con los versículos anteriores (v9-v10) todo lo contrario, aclara que muchos de la iglesia en corinto y en nuestros tiempos, éramos semejantes y hacíamos tales prácticas, pero que ya hemos sido perdonados, justificados y santificados, en el nombre de Jesús y por el Espíritu de Dios, por eso la Biblia nos enseña en los siguientes versículos del capítulo 6, que nosotros podemos glorificar a Dios con nuestros cuerpos, no es que le damos comida al espíritu, pero pecado a la carne para que esté satisfecha, Pablo dice todo me es lícito, porque realmente no había algún impedimento o barrera al momento de hacer algo, no es que el pecado se alejaría de Pablo, o las tentaciones huirían de él, es el mismo sistema del mundo que seguirá seduciendo al cristiano, para que actúe en contra de la voluntad de Dios, pero la clave está en lo que dijo: “más yo no me dejaré dominar por ninguna”. Aquí está la salida que Dios juntamente da (resistencia ante el maligno, huir del pecado y no dejar que los deseos de la carne, de los ojos, ni la vanagloria de la vida nos conduzcan al pecado), principalmente en estos versículos con referencia los pecados sexuales.

Cuando Pablo dijo “todas las cosas” no incluyen prácticas de las cuales el cristiano fue salvo y que son condenadas claramente en las escrituras (1 Corintios 5-6:11). Así que las cosas que él podía hacer, o que le era permitido, no serían inmorales ni ofensivas a Dios, porque aun cuando algo parezca inofensivo, o que no tiene ninguna afectación espiritual, pueden hacer daño a otros y nosotros debemos cuidar nuestro testimonio, pero Pablo resalta que mantendrá su dominio sobre sí mismo, no como confiando en sus propias fuerzas, más bien dedicado a consagrarse cada día más a Dios que la fortaleza espiritual que necesita

Conclusión:

Hermanos quienes siempre andan buscando pasajes para argumentar actos claramente indebidos para el cristiano, sólo buscan una manera de sentirse justificados o para mantener su consciencia tranquila, sin embargo sabemos que a Dios nadie le engaña y que aun cuando queremos pensar que todo está bien, nos seguiremos estrellando con la Palabra de Dios que nos exhorta a dejar viejas costumbres o caminos que en nada edifican, que nos dice que no estamos bien, porque lo que hacemos no contribuye al crecimiento espiritual o sencillamente es pecado, lo mejor es rendirnos ante Dios que en su Palabra nos enseña cómo debemos conducirnos mientras permanezcamos físicamente en este sistema, que va totalmente contra la moral de Dios y su Santidad

Ismael Quevedo

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